Von Miller regresa a casa, a Texas, y los Dallas Cowboys suman en el proceso a uno de los cazamariscales más destacados de su generación.
Miller llegó a un acuerdo por un año con Dallas mientras se prepara para disputar su temporada número 15 en la NFL. Según los reportes, el contrato tiene un valor de $5.5 millones y podría alcanzar los $7.5 millones mediante incentivos.
Para los Cowboys, la contratación aporta experiencia y una capacidad comprobada para presionar al mariscal de campo a una defensiva que busca mayor potencia. Para Miller, representa un regreso a casa después de más de una década en una carrera que ya incluye dos campeonatos de Super Bowl y una extensa colección de reconocimientos individuales.
El veterano de 37 años creció en el área de Dallas y asistió a DeSoto High School antes de brillar en Texas A&M. Ahora, después de pasar por varios equipos de la NFL, finalmente vestirá el uniforme de los Cowboys.
Miller llega a Dallas después de jugar la temporada 2025 con los Washington Commanders. Terminó esa campaña con nueve capturas, su cifra más alta desde que consiguió 9.5 en 2021.
Esa producción demuestra que Miller todavía puede crear problemas para los mariscales de campo rivales, incluso si sus días como pieza defensiva principal en todas las jugadas han quedado atrás.
Dallas espera incorporar a Miller a una rotación de cazamariscales que incluye a Rashan Gary, Donovan Ezeiruaku y al seleccionado de primera ronda Malachi Lawrence, además de otros jugadores que competirán por un puesto.
Ese esquema podría permitir a los Cowboys administrar la carga de trabajo de Miller y utilizarlo en situaciones donde su experiencia y capacidad para presionar al quarterback puedan tener el mayor impacto.
Pocos defensores activos pueden igualar su trayectoria.
Miller llega a la temporada con 138.5 capturas en su carrera, la cifra más alta entre los jugadores activos de la NFL. Ha sido seleccionado ocho veces al Pro Bowl y ha recibido siete reconocimientos como All-Pro de primer o segundo equipo desde que Denver lo eligió en la primera ronda del Draft de la NFL de 2011.
Su historial en la postemporada es igualmente impresionante.
Miller fue nombrado Jugador Más Valioso del Super Bowl 50 después de ayudar a los Broncos a conquistar el campeonato y posteriormente consiguió su segundo anillo de Super Bowl tras llegar a Los Angeles Rams mediante un intercambio a mitad de temporada.
También pasó tres temporadas con los Buffalo Bills antes de incorporarse a Washington en 2025.
Dallas espera que Miller aporte algo más que un nombre reconocido a su plantilla. Su experiencia podría convertirlo en un recurso importante para los jóvenes defensores de los Cowboys durante su desarrollo, mientras que su capacidad para generar presión ofrece al cuerpo técnico otra arma para utilizar en situaciones de pase.
A sus 37 años, Miller no necesita ser el mismo jugador que dominó durante sus mejores temporadas en Denver para que esta contratación funcione.
Si puede continuar produciendo dentro de un rol cuidadosamente administrado, los Cowboys podrían haber encontrado a un veterano cazamariscales con suficiente combustible en el tanque para hacer que su esperado regreso a Texas valga la pena.