La batalla legal en torno a Rebel Wilson y su debut como directora, *The Deb*, terminó con una contundente victoria judicial para la actriz y cineasta australiana.
El Tribunal Federal de Australia desestimó una demanda por difamación presentada por la actriz Charlotte MacInnes, quien alegó que varias publicaciones de Wilson en Instagram habían dañado su reputación al insinuar que cambió su versión sobre un incidente incómodo relacionado con una de las productoras de la película.
La jueza Elizabeth Raper determinó que las publicaciones no cumplían con el umbral legal necesario para considerarse difamatorias y que MacInnes no logró demostrar que hubieran causado un daño grave a su reputación. La decisión exoneró a Wilson de responsabilidad tras meses de procedimientos legales seguidos de cerca.
La disputa surgió a raíz de hechos relacionados con la producción de *The Deb*, el primer largometraje dirigido por Wilson. MacInnes sostuvo que los comentarios públicos de Wilson la presentaban como una persona deshonesta y motivada por intereses profesionales. Wilson negó constantemente haber hecho afirmaciones falsas y mantuvo que había hablado con sinceridad sobre la situación.
El tribunal finalmente falló a favor de Wilson, desestimó el caso y ordenó a MacInnes cubrir los costos legales de la actriz.
Tras conocerse la decisión, Wilson expresó su agradecimiento a quienes la apoyaron durante el proceso y dio las gracias al sistema judicial australiano. También afirmó que estaba satisfecha de poder dejar el asunto atrás y volver a concentrarse en su familia y sus proyectos profesionales.
Los representantes legales de MacInnes indicaron que planean apelar el fallo, por lo que la disputa podría continuar a pesar de la victoria judicial de Wilson.