Los Tampa Bay Rays todavía no están listos para despedirse de la temporada. Con sus aspiraciones de conquistar la Serie Mundial al borde de la eliminación, Tampa Bay consiguió una emocionante victoria de 4-3 sobre los Milwaukee Brewers en 12 entradas la noche del martes, manteniendo vivas sus esperanzas de campeonato y obligando a disputar un quinto partido.
Después de perder los primeros tres encuentros de la serie, los Rays llegaron al cuarto partido conscientes de que otra derrota significaría el final de su temporada. Milwaukee, por su parte, buscaba completar la barrida y celebrar el primer campeonato de la Serie Mundial en la historia de la franquicia.
Durante gran parte de la noche, ninguno de los equipos logró establecer una ventaja definitiva. El marcador permaneció empatado 2-2 después de nueve entradas, mientras los lanzadores de ambos conjuntos mantenían bajo control a las ofensivas rivales y la tensión continuaba aumentando.
Los Brewers parecían haber conectado el golpe decisivo en la parte alta de la duodécima entrada, cuando el novato Cooper Pratt disparó un cuadrangular solitario frente al lanzador de Tampa Bay, Ian Seymour. El batazo colocó a Milwaukee al frente 3-2 y acercó al equipo a la conquista del campeonato.
Sin embargo, Tampa Bay tenía otros planes.
Los Rays comenzaron la parte baja de la duodécima entrada aprovechando un error en el tiro del antesalista de Milwaukee, Joey Ortiz, que permitió a Junior Caminero llegar a la primera base. Liam Hicks continuó con un sencillo, preparando el escenario para una remontada memorable.
Jonny DeLuca respondió con un oportuno sencillo al jardín central, impulsando al corredor emergente Cedric Mullins para empatar el encuentro 3-3.
Con el impulso emocional ahora del lado del equipo local, Chandler Simpson conectó otro sencillo para llenar las bases. Milwaukee respondió colocando a cinco jugadores en el cuadro interior, intentando impedir que entrara la carrera de la victoria.
Pero la estrategia no pudo detener a Ben Williamson.
El bateador emergente de Tampa Bay, quien había tenido dificultades ofensivas durante la postemporada, conectó un rodado que superó al primera base Jake Bauers y llegó al jardín derecho. El batazo permitió anotar la carrera ganadora y desató la celebración en el Tropicana Field.
La victoria adquirió un significado especial por el enorme desafío histórico que enfrentaba Tampa Bay. Apenas cinco equipos han conseguido ganar el cuarto partido de una Serie Mundial después de encontrarse abajo 3-0, y ninguno de los cuatro anteriores logró imponerse en el quinto encuentro.
Ahora los Rays tienen la oportunidad de desafiar esa historia, aunque el camino hacia el campeonato continúa siendo complicado.
El único equipo en la historia de las Grandes Ligas que ha logrado remontar una desventaja de 3-0 en cualquier serie de postemporada al mejor de siete encuentros fue Boston Red Sox en 2004, cuando protagonizó una remontada histórica frente a los New York Yankees en la Serie de Campeonato de la Liga Americana.
Para Milwaukee, la derrota representa una oportunidad desperdiciada, pero no el final de sus aspiraciones. Los Brewers todavía dominan la serie 3-1 y necesitan solamente una victoria más para conquistar su primer título.
Tampa Bay, sin embargo, ha demostrado que no está dispuesto a rendirse sin luchar.
El quinto partido está programado para la noche del miércoles en el Tropicana Field, donde los Rays intentarán extender nuevamente la serie.
Milwaukee sigue teniendo el control de la lucha por el campeonato, pero Tampa Bay se ha encargado de garantizar que la Serie Mundial continúe, al menos, una noche más.