Rachel McAdams alcanzó un nuevo pico en su aclamada carrera al recibir una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood. En un gesto poco común, llevó a su pareja de muchos años, el guionista Jamie Linden, al centro de atención junto a ella. La actriz, conocida por sus papeles icónicos en “Mean Girls” y “The Notebook”, aprovechó la ceremonia para rendirle homenaje, llamándolo su “Estrella Polar” en un emotivo discurso que ofreció a los fanáticos una rara mirada a su vida privada.
La ceremonia marcó un momento público significativo para la pareja, que está junta desde 2016 pero ha permanecido en gran medida fuera del ojo mediático. De hecho, fue una de sus primeras apariciones públicas importantes como pareja. Aunque McAdams siempre ha protegido su privacidad, este reconocimiento le permitió celebrar tanto los logros profesionales como la solidez de su vida familiar.
McAdams y Linden tienen dos hijos: un niño nacido en 2018 y una niña nacida en 2020. A pesar de su estatus como estrella de Hollywood, McAdams ha sido muy reservada sobre su faceta de madre, compartiendo pocos detalles o imágenes de sus hijos. Ha hablado anteriormente sobre la importancia de mantener a sus hijos alejados del foco público, una decisión que va de la mano con el estilo de vida discreto que comparten con Linden.
Durante la ceremonia, McAdams deslumbró con un conjunto compuesto por un top blanco tipo péplum y una falda amarilla, destacándose tanto por su elección de vestuario como por la trayectoria que ha construido en la pantalla. Visiblemente conmovida, su homenaje público a Linden añadió una capa profundamente personal a la ocasión.
El mundo conoce a Rachel McAdams por sus actuaciones inolvidables, pero son momentos como este—cuando deja entrever un poco más de su intimidad—los que nos recuerdan quién es fuera del escenario: una mujer fuerte, centrada y decididamente reservada.