Los resultados más recientes de la taquilla reflejan cómo están cambiando los mercados cinematográficos y cómo evoluciona el gusto del público. A la cabeza está Now You See Me: Now You Don’t, la tercera entrega de la franquicia de ilusionistas y atracos, que logró una impresionante cifra estimada de 75,5 millones de dólares en su primer fin de semana mundial. De esa suma, unos 21,3 millones provinieron de EE.UU. y Canadá, mientras que alrededor de 54,2 millones llegaron del extranjero, demostrando la fuerza del mercado internacional.
Mientras tanto, el gigante de la animación japonesa Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba – The Movie: Infinity Castle superó los 700 millones de dólares a nivel mundial, consolidando aún más el peso de la animación y las producciones no hollywoodenses en el escenario global. Por su parte, el director Paul Thomas Anderson alcanzó un hito personal: su drama criminal One Battle After Another ha superado ya los 200 millones de dólares en todo el mundo, marcando un récord en su carrera.
Estas tres producciones revelan varias tendencias claras en la industria: las franquicias siguen siendo rentables si logran captar tanto al público nacional como internacional; el anime y los estrenos internacionales ya no son de nicho—son protagonistas del mercado global; y hasta el cine de autor puede alcanzar cifras significativas cuando sintoniza con las dinámicas del mercado. A medida que se aproxima la temporada navideña, los estudios y distribuidores estarán atentos para ver si estas películas mantienen su impulso o si nuevas propuestas logran desafiarlas.
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