La fecha límite de traspasos de la NBA no decepcionó: James Harden se dirige al Este para unirse a los Cleveland Cavaliers, mientras que Darius Garland y una selección de segunda ronda en 2026 toman rumbo opuesto hacia Los Angeles Clippers.
Harden, once veces All-Star y MVP de la liga en 2018, aterriza en Cleveland con una misión clara: luchar por el título en una Conferencia Este que está para cualquiera. Su nueva dupla con Donovan Mitchell promete ser una de las más explosivas de la liga, combinando la visión y el talento anotador de Harden con la agresividad y dinamismo de Mitchell.
Los Cavaliers han dejado claro que quieren ganar ya. Harden, que promedia más de 20 puntos y 8 asistencias por partido esta temporada, aporta experiencia de élite a un equipo que ya cuenta con Jarrett Allen, Evan Mobley y una defensa sólida. Si logran cohesión rápidamente, Cleveland puede ser un contendiente serio en los playoffs.
Por su parte, los Clippers cambian de rumbo apostando por Darius Garland, un base de 24 años y dos veces All-Star que había estado fuera de las canchas por una lesión en el dedo del pie. Garland ofrece juventud, control del balón y un potencial a largo plazo que encaja con la nueva visión de los angelinos. La elección de segunda ronda añade valor, pero el verdadero premio es un base con capacidad de liderazgo.
Para Harden, es una nueva oportunidad en una ciudad hambrienta de relevancia en postemporada. Para Garland, un nuevo escenario con luces de Hollywood. Para los aficionados, un traspaso impactante que cambia el panorama de dos conferencias de la noche a la mañana.