Liza Minnelli se abre sobre amor, pérdidas y supervivencia en nuevas memorias

Liza Minnelli ha construido una carrera basada en entradas espectaculares, pero sus nuevas memorias también hacen espacio para las salidas, los colapsos, los desamores y las heridas que normalmente quedan detrás del telón. En Kids, Wait Till You Hear This!, la legendaria artista comparte con franqueza las turbulencias románticas, las amistades con celebridades y las luchas personales que moldearon su vida mucho más allá del escenario.

Uno de los hilos más llamativos del libro es el relato directo de Minnelli sobre su vida amorosa, que presenta no como un mito glamoroso sino como una enredada y muy humana mezcla de emociones e impulsos. La artista recuerda un capítulo de 1973 que involucró a Peter Sellers, Peter Allen y Desi Arnaz Jr., describiendo un torbellino público y personal que hoy se percibe menos como el brillo del viejo Hollywood y más como el intento de una mujer por mantenerse al ritmo de una vida que avanzaba demasiado rápido, incluso para ella.

También habla con franqueza sobre las relaciones que vinieron después. En el libro relata un romance con Martin Scorsese durante la producción de New York, New York, lo que añade otra dimensión a una etapa ya marcada por la ambición artística y una intensa carga emocional. Más adelante, describe su matrimonio con David Gest como doloroso y asfixiante, caracterizado por el control sobre sus finanzas, sus llamadas telefónicas y su independencia. El retrato que emerge no es el de una estrella protegida por la fama, sino el de una mujer obligada repetidamente a recuperar el control de su propia vida.

Las memorias no se centran únicamente en el dolor. Minnelli también recuerda con cariño su amistad con la princesa Diana, una relación que se fortaleció a través de conversaciones sinceras sobre la presión, la vida pública y la vulnerabilidad. Ese capítulo añade profundidad emocional al libro y recuerda a los lectores que algunas de sus conexiones más significativas se construyeron no sobre el espectáculo, sino sobre la comprensión mutua.

Quizás los momentos más poderosos del libro llegan cuando Minnelli aborda la adicción con una honestidad brutal. La artista recuerda haber colapsado en una acera de Nueva York después de una noche de consumo de alcohol, una experiencia que describe como incluso más humillante que entrar a rehabilitación. En lugar de suavizar el episodio, lo utiliza para subrayar una idea más amplia sobre la recaída, la supervivencia y la posibilidad de recuperación.

Minnelli también revisita un momento público más reciente: la ceremonia de los Oscar de 2022. La artista explica que se sintió herida cuando le dijeron que debía aparecer en silla de ruedas por razones de seguridad si quería participar como presentadora junto a Lady Gaga. Al recordar esa noche, Minnelli resalta un tema que atraviesa todo el libro: incluso después de décadas de fama, mantener el control sobre su propia imagen y dignidad siguió siendo una lucha.

En conjunto, las memorias se sienten menos como un simple relato de celebridades y más como la historia de una superviviente que vuelve a escribir su propia narrativa. Minnelli sigue siendo teatral, aguda e imposible de reducir a un solo titular. Pero esta vez, cuenta la historia con las luces del teatro encendidas.