Kevin Hart está dejando claro que, aunque entiende por qué algunas personas se molestaron por ciertos comentarios durante “The Roast of Kevin Hart” de Netflix, no cree que toda la culpa deba recaer sobre él.
El comediante respondió a la creciente controversia después de que Tony Hinchcliffe se convirtiera en el centro de las críticas por un chiste relacionado con George Floyd durante el especial. El momento rápidamente se volvió viral y provocó indignación entre espectadores, activistas y varias figuras públicas que consideraron que el comentario cruzó una línea muy delicada.
Hart admitió que el material no era algo que él personalmente habría dicho, especialmente considerando el peso cultural que rodea la muerte de Floyd y las protestas que siguieron en 2020. Aun así, defendió la tradición de los roast de comedia, donde se espera que los participantes lleven el humor al límite y asuman riesgos con bromas provocadoras.
Según Hart, quienes ven este tipo de especiales entienden que el ambiente está diseñado para ser incómodo, agresivo e intencionalmente polémico. También destacó que cada comediante es responsable de sus propios chistes y que su enfoque principal era producir un evento entretenido, no supervisar cada línea presentada sobre el escenario.
La controversia aumentó después de que Chelsea Handler criticara públicamente a Hinchcliffe y Shane Gillis, acusándolos de utilizar material racista y sexista durante el programa. Handler señaló específicamente los chistes relacionados con linchamientos y George Floyd, argumentando que ciertos temas no deberían convertirse en material de comedia.
Sheryl Underwood también expresó su desacuerdo y afirmó que algunas bromas fueron demasiado lejos pese al formato del roast. Underwood reveló que los comediantes la contactaron previamente sobre ciertos comentarios relacionados con su difunto esposo, aunque sostuvo que algunos temas, especialmente los vinculados con Floyd, requerían mayor sensibilidad.
La polémica ha reavivado el debate dentro de la industria del entretenimiento sobre los límites de la comedia. Los defensores de los roast aseguran que el humor ofensivo forma parte esencial del género, mientras que los críticos sostienen que algunos temas implican demasiado dolor real como para convertirse en chistes.
A pesar de las críticas, el especial de Netflix sigue generando una enorme conversación en redes sociales y demostrando que los roast de celebridades continúan siendo uno de los formatos más divisivos de la comedia moderna.