Kelly Clarkson cierra su etapa en la televisión diurna después de siete temporadas

Después de siete temporadas de conversaciones, actuaciones memorables y una larga lista de inolvidables momentos de “Kellyoke”, Kelly Clarkson se despidió oficialmente de la televisión diurna.

The Kelly Clarkson Show emitió su último episodio el 31 de agosto, poniendo fin a una exitosa trayectoria de más de 1,200 episodios que convirtió a la cantante ganadora del Grammy en una de las presentadoras más reconocidas de la televisión diurna.

Como era de esperarse, Clarkson hizo de la música el centro de su despedida.

El episodio final incluyó una celebración especial llamada “Kelly By Request”, que permitió a los espectadores elegir parte del repertorio. Clarkson volvió a interpretar canciones de su propio catálogo, entre ellas “Since U Been Gone”, “Sober”, “Stronger” y “Piece by Piece”.

También ofreció una última presentación de “Kellyoke” con “Golden”, el éxito de KPop Demon Hunters que se había convertido en la canción más solicitada para ser interpretada en el programa.

Pero Clarkson no quiso dedicar todo el episodio a mirar hacia el pasado. También interpretó su nueva canción, “I’d Be Lyin'”, dando a sus seguidores un adelanto de la etapa musical que le espera después de dejar atrás el exigente ritmo diario de su programa.

El momento más personal de la despedida llegó cuando Clarkson estuvo acompañada por sus hijos, River y Remy.

Su aparición tuvo un significado especial porque la familia desempeñó un papel importante en la decisión de Clarkson de alejarse del programa. A principios de este año, anunció que dejar el exigente horario diario le permitiría dedicar más tiempo a sus hijos.

La familia ha atravesado un período particularmente difícil tras la muerte en 2025 de Brandon Blackstock, exesposo de Clarkson y padre de River y Remy.

Clarkson deja la televisión diurna con mucho que celebrar.

Desde su estreno en 2019, The Kelly Clarkson Show desarrolló una fórmula que combinaba entrevistas con celebridades, historias de personas comunes y, por supuesto, el extraordinario talento musical de Clarkson. Sus interpretaciones de “Kellyoke” se convirtieron en una de las señas de identidad del programa, con más de 800 versiones de canciones de distintos géneros.

Los logros del programa fueron impresionantes más allá de la música. Se mantuvo en el primer lugar de la programación vespertina durante siete temporadas consecutivas, llegó a audiencias en más de 200 mercados y obtuvo 24 premios Daytime Emmy.

La salida de Clarkson tampoco significa que se esté retirando del mundo del entretenimiento.

La artista planea seguir haciendo música y presentándose en vivo, mientras que los televidentes no tendrán que esperar demasiado para volver a verla. Clarkson regresará a la conocida silla roja como coach de la temporada 30 de The Voice.

Para Clarkson, el episodio final no se trató tanto de desaparecer de la vida pública, sino de recuperar el control sobre cuánto espacio ocupa el trabajo en su vida.

Después de siete años acompañando las tardes de millones de espectadores, ahora está haciendo espacio para algo que no depende de un calendario de producción: pasar más tiempo con su familia.