Inglaterra sobrevive a un thriller en el Azteca y elimina a México

Inglaterra logró una de las victorias más memorables en la historia mundialista del país al derrotar 3-2 a México, coanfitrión del torneo, en un emocionante partido de octavos de final en el icónico Estadio Azteca.

Los Three Lions tomaron el control durante una gran primera mitad, con Jude Bellingham anotando dos goles para silenciar a la afición local. México respondió antes del descanso por medio de Julián Quiñones, dejando el partido abierto rumbo al segundo tiempo.

Inglaterra sufrió un golpe importante cuando el defensor Jarell Quansah fue expulsado poco después de la reanudación, obligando al equipo de Thomas Tuchel a jugar con 10 hombres durante el resto del encuentro. A pesar de la desventaja numérica, Harry Kane convirtió con calma un penal para restaurar la ventaja de dos goles y darle aire a su selección.

México se negó a rendirse. Raúl Jiménez anotó desde el punto penal para recortar la diferencia a un gol, encendiendo al estadio y preparando un cierre frenético. Los anfitriones se lanzaron al ataque en busca del empate, pero Inglaterra defendió con determinación, mientras el arquero Jordan Pickford realizó varias atajadas clave para conservar la ventaja.

Cuando sonó el silbatazo final, Inglaterra había conseguido una victoria histórica bajo enorme presión en uno de los escenarios más exigentes del fútbol mundial. El resultado puso fin a la campaña mundialista de México y envió a Inglaterra a los cuartos de final, donde enfrentará a Noruega.

La actuación mostró la resiliencia, compostura y capacidad de Inglaterra para resistir la adversidad, cualidades que podrían ser decisivas en las etapas finales del torneo. Ganar como visitante ante una apasionada nación anfitriona y con 10 jugadores ya le asegura a este triunfo un lugar entre los más celebrados de la historia mundialista del país.