Hilary Duff se sincera sobre la fama, las rivalidades y cómo encontrar la paz

Hilary Duff no es ajena a crecer bajo el ojo público. Pero durante su reciente aparición en el podcast Call Her Daddy, la exestrella juvenil convertida en artista multifacética ofreció una de sus reflexiones más sinceras hasta ahora sobre la fama, la amistad, la maternidad y el amor propio.

Duff abordó el revuelo en línea en torno a un ensayo escrito por Ashley Tisdale que describía la experiencia de un “grupo tóxico” de madres. Sin sensacionalizar la situación, admitió que leer el texto fue difícil. Dijo que la hizo sentir triste y, en ciertos momentos, utilizada. Como madre que valora profundamente sus círculos cercanos, dejó claro que las amistades auténticas son esenciales para ella, especialmente en una vida que siempre ha estado bajo el escrutinio público.

La conversación también regresó a los años 2000, cuando los titulares solían presentar a Duff y Lindsay Lohan como rivales. Con honestidad y perspectiva, reconoció la inmadurez que marcó esa etapa. Incluso reveló que una vez asistió al estreno de Freaky Friday durante su rivalidad adolescente, un momento que hoy ve como parte de una juventud intensa más que como un conflicto vigente. Ahora considera ese capítulo completamente cerrado, moldeado por el crecimiento y la madurez.

Las dinámicas familiares surgieron como otra capa emocional en la charla. Duff reflexionó sobre su relación con su hermana mayor y admitió que esos sentimientos influyeron en su música y en su proceso personal. Las presiones de la fama temprana, combinadas con expectativas personales, crearon complejidades que con el tiempo ha logrado trabajar y superar.

Quizá la parte más poderosa de la entrevista fue cuando habló sobre su divorcio del exjugador profesional de hockey Mike Comrie. Explicó que terminar su matrimonio no fue una decisión tomada a la ligera, sino una elección basada en proteger su bienestar emocional y en demostrarle a su hijo que la felicidad y el respeto propio valen la pena. Al hablar sobre la crianza compartida y la sanación, Duff reforzó un tema constante en la conversación: elegir la paz por encima de las apariencias.

Hoy, madre de cuatro hijos y dueña de su narrativa, Duff transmite la imagen de una mujer que ha evolucionado. La fama la llevó al centro del escenario, pero es su resiliencia y autoconciencia lo que continúa definiéndola.