El último capítulo de Barbara Barrie: La actriz recordó su lucha contra el cáncer antes de morir a los 95 años

Barbara Barrie, la aclamada actriz cuya extraordinaria trayectoria artística abarcó más de siete décadas, enfrentó algunos de los desafíos más difíciles de la vida con la misma determinación que demostraba sobre los escenarios y frente a las cámaras. Antes de fallecer a los 95 años, la intérprete nominada al Oscar había hablado abiertamente sobre su lucha contra el cáncer mientras continuaba dedicándose a la profesión que tanto amaba.

Barrie falleció el 28 de octubre de 2026 en su residencia de Manhattan, tras recibir un diagnóstico de cáncer terminal. Su hija, Jane Harnick, confirmó que su madre murió mediante asistencia médica para morir, una decisión tomada al amparo de la ley de ayuda médica para morir del estado de Nueva York.

La actriz nunca ocultó los problemas de salud que marcaron sus últimos años. En una entrevista concedida en mayo de 2024, recordó una etapa especialmente difícil a mediados de la década de 1990, cuando se sometía a tratamientos contra el cáncer mientras participaba en la producción teatral *After-Play*.

Durante aquel período, Barrie acudía semanalmente al Hospital Columbia Presbyterian para recibir tratamiento, al tiempo que mantenía su exigente calendario de funciones. En lugar de abandonar la actuación, descubrió hasta qué punto su profesión era fundamental en su vida.

Aquella experiencia se convirtió en un momento decisivo de su carrera y fortaleció su determinación de seguir contando historias y conectando con el público.

Barrie había sido diagnosticada con cáncer de recto en 1994 y posteriormente convirtió sus experiencias personales en una oportunidad para ayudar a otras personas. Publicó *Second Act* en 1997 y *Don’t Die of Embarrassment* en 1999, utilizando su plataforma para fomentar conversaciones sobre el cáncer, los tratamientos y la importancia de buscar atención médica.

Sus problemas de salud continuaron en 2014, cuando reveló que padecía fibrosis pulmonar idiopática, una enfermedad pulmonar progresiva e incurable. A pesar del diagnóstico, Barrie mantuvo su compromiso de llevar una vida activa y ofrecer palabras de aliento a quienes enfrentaban enfermedades graves.

Nacida en Chicago en 1931, Barrie desarrolló una extraordinaria carrera en el teatro, el cine y la televisión. Alcanzó reconocimiento internacional gracias a su actuación en el drama *One Potato, Two Potato*, de 1964, que le valió el premio a Mejor Actriz en el Festival de Cine de Cannes.

Su interpretación de una madre dedicada en la película *Breaking Away*, estrenada en 1979, le consiguió una nominación al Premio de la Academia como Mejor Actriz de Reparto. El público televisivo también la recordó por sus participaciones en *Barney Miller* y *Suddenly Susan*, mientras que los amantes del teatro de Broadway la conocieron por su trabajo en producciones como *Company*, de Stephen Sondheim.

Sus logros trascendieron generaciones y la consolidaron como una de las actrices de carácter más respetadas de la industria del entretenimiento.

Más allá de sus éxitos profesionales, Barrie se convirtió en una defensora de una mayor concienciación sobre las enfermedades graves y las opciones disponibles para los pacientes que enfrentan diagnósticos terminales.

Según sus representantes, apoyaba la ley de ayuda médica para morir de Nueva York, que permite a determinados adultos con enfermedades terminales solicitar asistencia médica para poner fin a sus vidas, siempre que cumplan con requisitos y salvaguardias legales específicos.

Su fallecimiento también ha vuelto a poner sobre la mesa las conversaciones profundamente personales y, en ocasiones, difíciles que rodean las decisiones sobre el final de la vida.

Sin embargo, el legado de Barrie va mucho más allá de las circunstancias de su muerte. A través de interpretaciones memorables, su fortaleza personal y su disposición a hablar de temas que muchas personas consideran incómodos, demostró que la influencia de una artista puede extenderse mucho más allá de los reflectores.

Le sobreviven su hija Jane, su hijo Aaron y tres nietas.

Para generaciones de espectadores, Barbara Barrie será recordada no solo por los personajes a los que dio vida, sino también por la fortaleza, la compasión y la sinceridad que demostró a lo largo de su extraordinaria trayectoria.