La ciudad de Nueva York a principios de los años 50 no es un escenario habitual para un drama deportivo, pero Josh Safdie vio en ella el contexto perfecto para una película audaz y completamente original: Marty Supreme. Estrenada el 25 de diciembre de 2025 por A24, Marty Supreme está protagonizada por Timothée Chalamet en el papel de Marty Mauser, un vendedor de zapatos inquieto con una pasión desmedida por el tenis de mesa y una convicción inquebrantable de que el mundo debería tomarlo tan en serio como él.
La historia se inspira en el mundo real del ping-pong competitivo de mediados del siglo XX y en la vida de Marty Reisman, un legendario jugador estadounidense conocido por su estilo llamativo y sus apuestas arriesgadas, que le valieron el apodo de “The Needle”. Aunque la película no se presenta como una biografía estricta, canaliza el espíritu de Reisman —su destreza feroz, su carácter extravagante y su audacia— en el personaje ficticio de Mauser.
Ambientada principalmente en Nueva York en 1952, Marty es presentado como un empleado en la zapatería de su tío en el Lower East Side, mientras perfecciona obsesivamente su juego de ping-pong. Su sueño: hacerse un nombre y llevar el deporte a la cima internacional. La narrativa lo lanza rápidamente de partidos locales a competencias internacionales, giras promocionales extravagantes y complicaciones personales vertiginosas. En el camino, se cruza con una estrella de cine en decadencia interpretada por Gwyneth Paltrow, un empresario adinerado encarnado por Kevin O’Leary, y una serie de personajes con motivos a veces alineados con los suyos y a veces no.
La actuación de Chalamet es frenética y matizada, capturando tanto la energía maníaca de Mauser como su vulnerabilidad. La crítica la ha elogiado como una de sus mejores interpretaciones, y la película ha sido reconocida con importantes premios y atención durante la temporada de galardones.
El elenco de apoyo, incluyendo a Odessa A’zion como Rachel —un papel que requirió una transformación física— aporta profundidad emocional al viaje de Mauser, equilibrando sus excentricidades con conflictos humanos reales.
Más allá de su actuación principal, Marty Supreme ha sido celebrada por su guion atrevido, dirección enérgica y celebración inventiva de un deporte subestimado. Su sólido debut en taquilla durante Navidad marcó una victoria significativa para el cine independiente en un año dominado por franquicias de gran presupuesto.
En un panorama cinematográfico lleno de tropos deportivos conocidos y narrativas previsibles, Marty Supreme destaca como una aventura impredecible y memorable que convierte las paletas y pelotas en metáforas de ambición, identidad y la búsqueda esquiva de la grandeza.