Brooke Shields revela experiencia traumática con procedimiento médico no autorizado

Brooke Shields, la querida actriz conocida por sus papeles en Pretty Baby y Blue Lagoon, se sincera sobre una experiencia profundamente personal e inquietante en sus nuevas memorias, Brooke Shields Is Not Allowed To Get Old: Thoughts on Aging as a Woman. La estrella de 59 años relata con franqueza un procedimiento médico traumático realizado sin su consentimiento, arrojando luz sobre un tema que destaca la importancia de la autonomía corporal y la ética médica.

Una revelación impactante
A sus 40 años, Shields buscó el consejo médico de su ginecólogo debido a las molestias que le causaba la longitud de sus labios, un problema con el que había luchado desde la escuela secundaria. Después de experimentar sangrado y rozaduras durante años, aceptó una reducción quirúrgica recomendada por su médico.

Sin embargo, durante un chequeo posoperatorio, su cirujano plástico le dio una noticia inesperada. Sin su consentimiento, había realizado un procedimiento adicional: un rejuvenecimiento vaginal, comúnmente asociado con el estrechamiento.

“Me explicó con orgullo y legitimidad que él, ya sabes, había hecho un pequeño doblete”, recordó Shields durante una entrevista con Us Weekly.

Repercusión emocional
Shields expresó una mezcla de emociones, entre ellas ira, vergüenza y traición. Describió su reacción como de indignación, que fue compartida por su ginecólogo, que tampoco había autorizado el procedimiento adicional.

“Nada apuntaba a esta necesidad de estar más apretada o más pequeña o más firme o más joven, especialmente allí”, explicó Shields.

La carga emocional fue inmensa. Shields admitió que no habló del incidente con su marido, Chris Henchy, “durante mucho tiempo”.

Hablando por el cambio
A pesar de su incomodidad, Shields decidió compartir esta experiencia en sus memorias, con el objetivo de fomentar un diálogo abierto sobre la salud de las mujeres, el consentimiento y la vergüenza que a menudo se asocia con los problemas íntimos.

“Mentiría si dijera que no me avergüenza compartir esta información tan íntima”, escribe Shields. “Pero si queremos cambiar la forma en que abordamos y hablamos sobre la salud de las mujeres, entonces debemos plantear los problemas incómodos pero muy reales. La vergüenza ya no es una opción”.

Defensa a través de la vulnerabilidad
La decisión de Shields de hablar pone de relieve la necesidad de rendición de cuentas y concienciación en las prácticas médicas. Al compartir su historia, espera empoderar a otras personas para que defiendan sus derechos y su autonomía corporal.

Su autobiografía, Brooke Shields Is Not Allowed To Get Old: Thoughts on Aging as a Woman, ofrece una perspectiva profundamente personal sobre el envejecimiento, la imagen corporal y la resiliencia. Estará disponible el martes 14 de enero.


Crédito de la foto: Ron Adar / Shutterstock.com