Anna Faris está adoptando un enfoque abierto ante una de las partes más complicadas de criar a un adolescente: qué sucede cuando un hijo desarrolla creencias diferentes a las de sus padres.
La actriz habló recientemente sobre las conversaciones religiosas que mantiene con su hijo adolescente, Jack, a quien comparte con su exesposo Chris Pratt. Jack ha desarrollado un fuerte interés por el cristianismo, a pesar de que Faris no creció en un hogar religioso.
Esa diferencia no ha impedido que madre e hijo hablen sobre la fe. De hecho, parece haberles dado mucho de qué conversar.
Jack ha animado a su madre a adoptar el cristianismo. Faris ha dejado claro que toma en serio las creencias de su hijo, pero no está dispuesta a hacerlas suyas sin antes plantear preguntas y mantener conversaciones profundas sobre lo que significan.
Esas conversaciones van mucho más allá de si una persona se considera religiosa.
Faris ha animado a Jack a pensar de manera crítica sobre temas relacionados con sus creencias, incluido el aborto y la postura provida. También le ha pedido que reflexione sobre el comportamiento de destacados líderes religiosos y considere si las acciones de algunos pastores adinerados de megaiglesias son coherentes con los principios que promueven.
En lugar de evitar los desacuerdos, Faris parece decidida a convertirlos en algo constructivo.
La actriz ha elogiado a Jack por ser emocionalmente equilibrado y capaz de analizar cuestiones difíciles sin sentirse abrumado. También valora su disposición a reconocer la hipocresía cuando la encuentra, incluso dentro de instituciones vinculadas con sus propias creencias.
Las conversaciones ofrecen una interesante mirada a una familia en la que la religión no necesariamente se comparte de la misma manera, pero donde la curiosidad y la comunicación siguen teniendo un lugar importante.
El interés de Jack por el cristianismo también tiene cierto contexto familiar. Su padre, Chris Pratt, ha hablado públicamente sobre su fe cristiana a lo largo de los años. Pratt ha contado anteriormente que el nacimiento prematuro de Jack y los problemas médicos que enfrentó posteriormente tuvieron un profundo impacto en su fe.
Faris y Pratt se separaron en 2017 después de ocho años de matrimonio y han continuado criando a Jack tras su separación. Faris se casó con el director de fotografía Michael Barrett en 2021.
Aunque Faris generalmente mantiene a su hijo alejado de los reflectores de Hollywood, ocasionalmente ha compartido algunos detalles sobre su personalidad. Lo ha descrito como un joven notablemente centrado a pesar de haber crecido rodeado de padres famosos y de la industria del entretenimiento.
Ahora que Jack tiene edad suficiente para formar y defender sus propias ideas, Faris parece estar menos interesada en darle una serie de respuestas predeterminadas y más enfocada en asegurarse de que continúe haciendo preguntas.
Para un adolescente que explora la fe y una madre que la contempla desde una perspectiva diferente, esa disposición a seguir conversando podría ser el punto en común más importante que comparten.