La 98ª edición de los Premios de la Academia se detuvo por un momento de reflexión cuando Barbra Streisand regresó al escenario de los Oscar para rendir homenaje a un hombre que ayudó a definir una era del cine estadounidense.
La legendaria cantante y actriz apareció durante el segmento In Memoriam de la ceremonia para honrar a Robert Redford, su amigo y compañero de reparto, quien falleció en septiembre de 2025 a los 89 años. La carrera de Redford se extendió durante décadas e incluyó actuaciones célebres, logros como director y una influencia duradera en el cine independiente.
De pie frente al público en el Dolby Theatre, Streisand habló sobre la historia que compartían y recordó su experiencia trabajando juntos en el drama romántico de 1973 The Way We Were. La película reunió a las dos estrellas en una historia de amor y conflicto ideológico ambientada en medio de las tensiones políticas de mediados del siglo veinte. Con el paso del tiempo, se convirtió en una de las historias románticas más perdurables de Hollywood y ayudó a consolidar a ambos actores como íconos culturales.
Streisand habló con afecto sobre el carácter y el impulso creativo de Redford, describiéndolo como un “vaquero intelectual” que forjó su propio camino dentro de la industria cinematográfica. También elogió su disposición a desafiar las convenciones y su compromiso con causas que iban mucho más allá de la pantalla, incluyendo el apoyo a la libertad de prensa, la protección del medio ambiente y el impulso a nuevos cineastas.
Tras sus palabras, Streisand volvió a la música que unió para siempre sus carreras. Interpretó la canción principal de The Way We Were, la balada ganadora del Oscar que se convirtió en sinónimo del legado de la película. Mientras cantaba, imágenes de la vida y la carrera de Redford aparecieron en la pantalla detrás de ella, mostrando momentos de su trabajo en el cine y su presencia duradera en la historia de Hollywood.
La actuación marcó la primera aparición de Streisand en el escenario de los Oscar en más de una década, lo que hizo que el homenaje resultara aún más conmovedor para quienes estaban en el teatro y para los espectadores de todo el mundo.
Para muchos de los presentes, el momento sirvió como recordatorio del poder de las asociaciones clásicas de Hollywood y del vínculo emocional duradero entre artistas cuyo trabajo continúa dando forma a la cultura cinematográfica. El homenaje de Streisand cerró el segmento In Memoriam con un saludo profundamente personal a un colega, colaborador y amigo cuya herencia sigue resonando en toda la industria.