Max Scherzer no está listo para poner fin a su carrera todavía, y los Toronto Blue Jays están encantados de seguir escribiendo este capítulo final junto a él.
El futuro miembro del Salón de la Fama acordó un contrato de un año para la temporada 2026, regresando a Toronto con un acuerdo que garantiza 3 millones de dólares, además de incentivos adicionales ligados a su rendimiento. A sus 41 años, Scherzer disputará su temporada número 19 en las Grandes Ligas con la misma intensidad competitiva que ha definido su trayectoria.
Para los Blue Jays, este movimiento va más allá de la nostalgia. Se trata de experiencia, estabilidad y credibilidad en octubre. El historial de Scherzer habla por sí solo. Ganador en tres ocasiones del premio Cy Young y con un amplio recorrido en postemporada, sigue siendo uno de los competidores más respetados del béisbol. Incluso en la etapa más avanzada de su carrera, su intensidad en el montículo continúa marcando el tono dentro del clubhouse.
Toronto pudo comprobar de primera mano lo que Scherzer aporta durante la pasada carrera de playoffs. Su capacidad para manejar entradas de alta presión y atacar a las alineaciones rivales ofreció un valor que fue más allá de las estadísticas. Esa experiencia tiene peso para un equipo que espera mantenerse firmemente en la conversación por el título de la Liga Americana.
La estructura del contrato refleja un equilibrio práctico. Los Blue Jays suman un brazo veterano sin asumir un riesgo financiero a largo plazo, mientras que Scherzer tiene la oportunidad de incrementar sus ingresos si cumple con las entradas y resultados esperados. Es un acuerdo de rendimiento, pero protagonizado por un lanzador que ya ha demostrado prácticamente todo en este deporte.
La rotación de Toronto cuenta con talento, pero la profundidad es esencial a lo largo de una temporada de 162 juegos. Las lesiones, la gestión de carga y la imprevisibilidad del rendimiento de los lanzadores hacen que contar con experiencia sea invaluable. Scherzer ofrece esa seguridad, junto con una competitividad incansable que también puede servir de ejemplo para los lanzadores más jóvenes.
En esta etapa, cada temporada suma a un legado ya extraordinario. Para Scherzer, 2026 representa otra oportunidad de competir por un campeonato. Para Toronto, es una apuesta calculada a que la grandeza, incluso cuando ya está consolidada, sigue teniendo impacto.