Lizzo ha logrado un paso significativo en su batalla legal con tres exbailarinas que presentaron una demanda ampliamente mediática. Esta semana, las demandantes retiraron sus acusaciones por gordofobia después de que un juez desestimara esa parte del caso, marcando una victoria parcial para la artista ganadora del Grammy.
La demanda, presentada inicialmente en 2023, alegaba que Lizzo y su equipo de producción fomentaron un ambiente laboral hostil, incurrieron en acoso sexual y avergonzaron a empleadas por su peso durante la gira Special Tour. En el desarrollo más reciente, los abogados de Lizzo presentaron testimonios que refutaban las acusaciones de gordofobia, y las demandantes decidieron no apelar la decisión del juez.
Lizzo se pronunció públicamente sobre esta victoria legal, dejando claro que dicha acusación carecía de fundamento y reafirmando su compromiso con la positividad corporal. Explicó que la bailarina en cuestión fue despedida por grabar una conversación privada sin consentimiento, y no por su peso.
A pesar de este avance, el caso completo aún no ha terminado. Las acusaciones más graves—relacionadas con acoso sexual y ambiente laboral hostil—siguen activas, y Lizzo ha declarado que continuará luchando contra todas las reclamaciones en su contra.
Los representantes legales de las bailarinas respondieron diciendo que la mayoría de los cargos fueron aceptados por el juez y seguirán su curso legal. A medida que el proceso continúa, ambas partes se preparan para nuevas batallas judiciales.
Para muchos fanáticos y observadores, este momento legal subraya la conversación continua sobre el poder femenino, el escrutinio público hacia celebridades, y cómo se representa la imagen corporal en los medios.
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Photo Credit: Kathy Hutchins / Shutterstock.com