La personalidad excéntrica y de espíritu libre de Bill Murray ha cautivado al público desde hace mucho tiempo, pero para algunos coprotagonistas, la historia es distinta fuera de cámara. Aunque aclamado como un genio de la comedia, el comportamiento de Murray en el set ha provocado historias de tensión, egos heridos y, en un caso, sangre de verdad.
Durante la caótica producción de Scrooged, Murray tuvo un encontronazo con su coprotagonista Carol Kane, quien interpretó al fantasmal —y violentamente cómico— Fantasma de la Navidad Presente. Las escenas cómicas se volvieron inesperadamente reales cuando la actuación física de Kane se tornó dolorosa, y Murray sufrió un desgarro en el frenillo tras una escena particularmente intensa.
“Me hizo mucho daño”, admitió Murray más tarde, aunque admitió que el contacto físico fue inicialmente idea suya. El incidente dejó más que un labio hinchado: dejó una ruptura. Cuando años después le preguntaron si volverían a trabajar juntos, Murray bromeó: “Sobre mi cadáver”.
Aunque su comentario pudo haber sido una broma, nunca volvieron a reunirse en pantalla. Ya sea que el puñetazo descarrilara futuras colaboraciones o simplemente acentuara la fricción existente, Scrooged sigue siendo una instantánea de la magia impredecible —y la locura— que rodea a Murray.
Al más puro estilo de Murray, la línea entre la comedia y el caos sigue siendo muy fina y, a veces, sangrienta.
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Crédito de la foto: Denis Makarenko / Shutterstock.com